Colombia registra 52 masacres en cinco meses, la cifra más alta en diez años
En los primeros cinco meses de 2026, Colombia ha reportado un total de 52 masacres, la cifra más elevada en la última década, de acuerdo con datos de Indepaz. Este alarmante promedio, que representa al menos una masacre por semana, afecta principalmente a departamentos como Antioquia, Cauca, Valle del Cauca y Norte de Santander, donde la violencia ha aumentado a pesar de las promesas del gobierno actual de alcanzar la denominada “paz total”.
Los asesinatos colectivos han resurgido como una estrategia utilizada por grupos armados ilegales y estructuras criminales fragmentadas para ejercer control social y territorial. Estas organizaciones recurren al miedo para someter a las comunidades, tanto rurales como urbanas, y compiten por el control de rutas estratégicas y actividades ilícitas, incluyendo el narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando.
La Comisión de la Verdad había señalado previamente que estas acciones buscan desestabilizar la organización comunitaria y provocar desplazamientos masivos, poniendo en riesgo a campesinos, líderes sociales y firmantes del Acuerdo de Paz. La actual situación difiere notablemente de lo vivido en el pasado, cuando existían grandes bloques armados como las Farc o las AUC. Hoy en día, la fragmentación criminal ha llevado a un aumento en las confrontaciones, convirtiendo a la población civil en un blanco habitual de la violencia.
Las promesas del gobierno de transformar los territorios más afectados por el conflicto armado se enfrentan a una dura realidad: la violencia no solo se mantiene, sino que se ha adaptado, dejando en evidencia que la “paz total” sigue siendo un objetivo distante.